Hace frío. Tengo miedo. Me siento sola. ¿Por
qué tanto dolor? ¿qué hice para merecer todo esto? ¿Dónde está mi pipa?
¿Estoy en el hospital? Me duele el brazo; tengo
una zonda. Estoy en el hospital. ¡Qué raro! Lo último que recuerdo fue haberle
dado 5 pesos para la bolsa al tucu. Obvio que no volvió ese rastrero, pero no
podía moverme y esa gilada me estaba carcomiendo desde adentro… siempre quiere
más… Más, más, más… que bestia insaciable… Cuando bajo me quiero matar y se que
no va a parar hasta que me chupe toda… se me va la vida entre las manos… y
siempre más… y mis hijas… soy una mierda… más…
No le pido a Dios por mí, yo ya estoy jugada…
pido por ellas, lo único bueno que hice en toda mi vida…
Ellas están en Tranquila con mi hermana, que de
tranquila tiene poco, y yo acá, tirada en esta camilla… extraño a mi vieja…
como me mira la gente… debajo de esta mugre soy una persona don, no me mire con
esa cara de orto… y la enfermera no viene, ¡tengo hambre! ¡qué ganas de fumarme
un pipaso! ¿No habrá algo de ropa limpia? Este barandaso no me lo banco ni yo
misma…
¡Qué bueno! Ahí vienen los de la Caacupé… son
buenos tipos y hacen lo que pueden… pero yo ya estoy jugada… es como querer
tapar el sol con la mano, no se puede y punto… ¡Que rica Cepita de manzana!… el
pantalón medio chicón pero a caballo regalado no se le miran los dientes… si
Padre, voy a cambiar, no se preocupe… pobre, se desloma al pedo… quizás si los
hubiese conocido antes… pero no, ya fue, ¡más paco y menos psicologiada che!
Ahí llegó Mate Cocido… a este si que no lo
entiendo… altas guachas y prefiere venir a mimar a una fisura en un hospital de
mierda… por mi joya… no recuerdo la última vez que me acariciaron sin querer
cogerme… aparte me mira a los ojos… ¿ya te vas? Bueno, si no no nos vemos nos
compramos anteojos… gracias por los bizcochos y el rosario che… mandale saludos
a los pibes… ¡Que ganas de fumarme un pipaso! Y no aparece ninguna de los guachos,
me dejaron re tirada…
¿Cómo estará la Brisa? ¿y la Mily? Hace mucho
que no voy… que lindo cuando me mostró el cuaderno… es re pilla mi nena… ojalá
que zafe… Cuando nació la Brisa me re cagaron… si tan solo me hubiesen
acompañado en serio… pero no… te mandan a una comunidad de mierda en el culo
del mundo y te dicen rescatate y te la damos… y eso que jalo desde los 8… ¡pero
que mierda van a saber esos chetos si nunca pisaron un barrio!… si tan solo me
hubiesen acompañado, verla de vez en cuando… pero ya fue… a lo hecho pecho… que
ganas de fumarme un pipazo… ¿hace cuánto que no me viene? ¡Qué sé yo!... ese
roñoso se aprovechó porque estaba re manija… hijo de re mil puta lindo bicho se
va a agarrar…
Doña me duele el ojo, ¡deme bola!... claro para
usted es fácil porque el ojo no es suyo… tengo sueño che… chau… hace calor, me
siento bien, ¿qué onda?… hola ¿sos vos?... bueno, gracias… por fin…
Carolina Agüero, “la negra”, moría en la
camilla incómoda del hospital Penna en un caluroso día de Enero… la médica nos
explicó que para una “persona normal” la infección del ojo era una boludez… se
ve que el VIH, el paco y la calle habían minado su cuerpito y no le dio el
cuero… no tenemos datos de su casa asique no pudimos avisarle a sus hermanas ni
a sus hijas… fuimos a Constitución porque otra hermana rancheaba por ahí pero
nada… no hay tumba donde llorar las flores… otra desaparecida… ¿y van?... Dios
nos perdone…
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