lunes, 24 de septiembre de 2012

Los desafíos de la mujer

La Mujer: misterio, enigma, promesa de Enrique Fabbri Sj
 
Varón y mujer han de realizarse en un diálogo que les permita asumir sus mutuas responsabilidades. La Gaudium et spes*, al hacer resaltar que la suerte futura de la humanidad está en manos de aquellos que dan a las generaciones futuras una razón para vivir y tener esperanza (31), pide que se eduque a la nueva generación de tal manera que surjan varones y mujeres, no solo cultivados en su inteligencia, sino también magnánimos, lo cual es en nuestro tiempo sumamente necesario (31).
La mujer ha de penetrar en lo profundo de su ser y descubrir el aporte peculiar que con corazón grande ha de ofrecer al mundo de los hombres y al pueblo de Dios. En ese nuevo humanismo que está por nacer, en el cual el hombre se define ante todo por su responsabilidad hacia sus hermanos y hacia la historia... (GS, 55),  la mujer ha de aprender a dar su elaborada respuesta propia. Para ello ha de escuchar las voces profundas de su naturaleza existencial y ha de intercambiar sus experiencias con las del varón, porque es en esta asociación del hombre y la mujer donde se realiza la primordial forma de comunión de personas (GS, 12).
Por eso, es altamente conveniente entablar un diálogo entre ambos géneros para concretar lo que el "mundo de los hombres" espera de la mujer. De esta manera, se responde al clamor de tantas meritorias mujeres que reclaman para sí, donde todavía no lo han conseguido, la ikgualdad de hecho y de derecho con los hombres (GS, 9).
 
 
 
* La Gaudium et spes es el nombre de la única constitución pastoral del Concilio Vaticano II. Trata sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario